miércoles, 19 de octubre de 2016

#NiUnaMenos

Hija mía, en estos momentos se está llevando a cabo en el país, un movimiento a través de las redes sociales, esas que tal vez cuando tú seas grande serán un resabio del pasado, en las cuales llaman a respetar los derecho de las mujeres, por hechos de violencia que se han generado en nuestro país, y un brutal caso de violencia en Argentina.

No puedo quedar ajeno a este movimiento, sobre todo en esta etapa de mi vida, en la cual tu vienes en camino, y por sobre todo, por mi condición de hijo, hermano de tus dos tías, y pareja de tu mamá, quien dentro de todo lo que me ha enseñado en la vida, le agradezco haber ampliado mi visión sobre el género y la igualdad.

Al decir ni una menos, se me viene de inmediato a la mente la educación que quiero entregarte, y como te queremos formar como persona con tu mamá. Una persona consiente de sus derechos, pero también, consiente de tus deberes que tendrás en la sociedad, pues, que distinta sería esta sociedad, si la enseñanza partiera desde la base del respeto al prójimo, (como muchos se llenan la boca promulgándolo, pero en la práctica es inexistente)

Pienso en enseñarte el respeto en un sentido amplio de la palabra, pues, si quiero que seas una persona consiente, debo ser consiente yo también (predicar con el ejemplo), y es precisamente a través del respeto, que podemos ser una sociedad mejor, pues, si existe en tu cabeza esa palabra –y ojalá en la cabeza de todos los niños y niñas- acabaríamos, o al menos reduciríamos, estos malditos casos abusos que se producen hacia el género femenino, y no tendríamos que estar poniendo estos temas sobre la mesa.

Si algo rescato de la religión católica que practiqué durante mi infancia y adolescencia, es precisamente el amor al próximo, y con un poco, tan solo un poco de amor al próximo, muchos de los problemas que existen hoy se reducirían, y como tu vas a ser una niña muy amada, tienes que entregar ese amor a los demás.

Creemos firmemente con tu mamá que la formación que debemos entregarte debe contemplar la inculcación de la fuerza necesaria para que hagas respetar y hacer valer tus derechos, ya que lamentablemente todavía existe una discriminación hacia ti por el solo hecho de ser Magdalena, y por la carga que significa nacer mujer hoy en Chile, ya que definitivamente la tienes más difícil, espero y creo, que esa carga cada vez se ira alivianando, y para que eso suceda no claudicaremos con tu mamá en esa formación.


Princesa, tal vez, pero princesa consiente.



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